Por fin un brasier sin varillas
Lo uso todo el día en la oficina y no se me clava nada. Los tirantes cruzados me recuerdan llevar los hombros atrás.
Por fin un brasier sin varillas
Lo uso todo el día en la oficina y no se me clava nada. Los tirantes cruzados me recuerdan llevar los hombros atrás.
Fácil de poner
El broche de adelante es lo mejor: me lo pongo en segundos y lo ajusto a mi medida. No tengo que pelear con ganchos en la espalda.
No se nota bajo la ropa
Lo uso con blusas pegadas y camisetas y queda liso. No se marcan bultos en la espalda.
Pedí 2 y no me arrepiento
Pedí uno negro y uno beige para alternar en la semana. Llegó rápido y lo pagué al recibir.
Cómodo de verdad
La tela es suave y fresca. Llego a la casa y no siento la necesidad de quitármelo como con los otros brasieres.
Me siento más derecha
Paso muchas horas frente al computador y con él estoy más pendiente de no encorvarme. Me gusta cómo se ve con la ropa.